El sector de la avicultura alternativa en España afronta un cambio importante en su normativa de comercialización. Desde el pasado 9 de marzo han entrado en vigor las nuevas normas europeas que buscan mejorar la transparencia y poner orden en los puntos de venta.
Según explica la Asociación de la Avicultura Alternativa (AviAlter), este marco legal sustituye al anterior Reglamento 2008/543 por los actuales Reglamentos 2026/343 y 2026/344, estableciendo un escenario mucho más claro para el consumidor.
Protección de los sistemas de cría al aire libre
La normativa actual protege de forma estricta las menciones que hacen referencia a la salida de las aves al exterior. A partir de este momento, términos como «Campero«, «Campero Tradicional» o «Campero criado en total libertad» son de uso exclusivo para animales que realmente tienen acceso a parques exteriores.
Ningún otro sistema de producción puede emplear estas palabras ni utilizarlas como reclamo. El objetivo es evitar que prosperen etiquetas confusas que acaban perjudicando a los productores que sí invierten en bienestar animal y en métodos alternativos de cría.
Fin de las imágenes engañosas en el envase
Uno de los avances más destacados de esta legislación es el control sobre la publicidad y el empaquetado. Ya no está permitido utilizar paisajes o entornos de naturaleza para ilustrar envases de aves que han vivido permanentemente en el interior de una nave. Si un operador desea incluir menciones específicas para aves de interior, el proceso es muy riguroso y los términos deben ser totalmente coherentes con el método de producción.
Además, estas empresas deben contar con un pliego de condiciones documentado y someterse a las inspecciones de las autoridades competentes en cada Comunidad Autónoma.
Este reglamento es el resultado de cuatro años de trabajo por parte de asociaciones como AviAlter y la organización europea ERPA. La intención es que el lineal del supermercado y los mostradores de las pollerías tradicionales ofrezcan una información cierta y conforme a la norma.
Con esta regulación se pone freno a las prácticas de información confusa, garantizando que quien compra un producto etiquetado como campero esté adquiriendo realmente carne de aves criadas con acceso al aire libre.