Lo que supone la gripe aviar para una granja de gallinas como Qualis Ova

En Cope Alto Aragón han dedicado un episodio a una de las explotaciones que mejor representan el trabajo bien hecho en el medio rural. La invitada ha sido Raquel García, responsable de la granja de gallinas camperas Qualis Ova, situada en Castillazuelo.

En CAM Calidad Agroambiental formamos parte del inicio de este proyecto a nivel técnico, lo que nos ha permitido seguirlo muy de cerca. En el blog puedes encontrar varias publicaciones sobre cómo trabajan:

El episodio se centra en la gripe aviar y en lo que implica para una granja campera. Raquel lo cuenta con mucha naturalidad, explicando cómo han vivido estos días y qué ajustes han tenido que hacer para cumplir con las medidas.

Lo que implica adaptarse a una alerta sanitaria

La gripe aviar no afecta a todas las aves por igual. El virus suele circular entre especies acuáticas migratorias y, cuando hay movimientos hacia zonas como Gallocanta, las autoridades activan protocolos preventivos. A finales de octubre se comunicó la necesidad de mantener a las aves domésticas bajo techo y revisar cualquier punto de agua al que pudiera acceder fauna silvestre.

Raquel lo vio claro en cuanto revisó su parque exterior. Instaló una malla antipájaros que permite mantener a las gallinas seguras y, al mismo tiempo, ofrecerles un pequeño espacio al sol para que no pierdan su comportamiento habitual. Las gallinas camperas necesitan moverse, picotear, explorar y mantener un ritmo natural para seguir produciendo con normalidad. Cortar todo eso de golpe genera estrés y también afecta a la puesta.

En condiciones normales, cada nave de Qualis Ova dispone de más de dos mil metros de parque. Con las restricciones, el espacio se ha reducido a veintisiete metros. La comparación es enorme y, como era de esperar, la puesta bajó durante los primeros días. Raquel lo resume con mucha honestidad cuando comenta que en ese periodo dejaron de producir unas diez docenas diarias.

Cómo viven estos meses en la granja

Uno de los momentos más interesantes del podcast llega cuando hablan sobre la posibilidad de transmisión al ser humano. Raquel explica:  “Contagia a las aves, no a las personas”. Además, cualquier virus muere con temperaturas de cocción altas. El consumidor puede estar tranquilo porque el riesgo es prácticamente inexistente.

También repasan lo que ha ocurrido este año en comunidades donde se han detectado brotes y se han sacrificado lotes enteros. En países como Estados Unidos, incluso un solo caso implica eliminar toda la explotación. 

Queda claro que Raquel transmite serenidad incluso al hablar de temas tan delicados como la gripe aviar. Explica cómo ajustan la producción en temporada baja, cómo afecta la luz solar o por qué las gallinas descansan más en invierno. Son detalles que cualquier persona que consuma huevos de proximidad agradece conocer.

Si quieres conocer mejor su proyecto, te animamos a recuperar las visitas que ya hemos publicado en nuestro blog. Y, por supuesto, a escuchar el podcast completo en Cope Alto Aragón.

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