¿A quién no le ha pasado? Ese momento en el que te apetece una ensalada o unos huevos rellenos, te pones manos a la obra, y al intentar quitar la cáscara, te llevas la mitad de la clara con ella. Es frustrante y, además, da rabia desperdiciar producto.
En el mundo del huevo, la calidad empieza en la granja, pero el resultado final también depende de cómo lo tratamos en la cocina. El chef Jordi Cruz ha compartido un consejo que nos parece ideal para resolver este problema. Puedes ver cómo lo hace exactamente en este vídeo que ha publicado en sus redes. Según sus palabras, los huevos duros no se cuecen solo con agua, sino que conviene añadir 12 gramos de sal y 15 mililitros de vinagre para pelarlos mucho mejor.
Por qué funciona este truco
Quizás te preguntes qué hacen exactamente estos ingredientes. Te lo explicamos de forma sencilla.
La cáscara del huevo no es un muro cerrado, sino que es porosa. Al añadir vinagre al agua, este componente ayuda a reblandecer ligeramente la capa exterior de la cáscara. La sal, por su parte, aumenta la densidad del agua y ayuda a que, si en algún momento la cáscara tuviera una pequeña fisura, la clara se coagule rápido y no se salga. Al final, estos dos elementos actúan juntos para que la membrana interior se separe de la clara con mucha más facilidad al terminar la cocción.
Unos consejos extra para no fallar
Para que esto funcione bien, hay otros detalles que importan tanto como el vinagre.
Primero, evita poner los huevos directamente del frigorífico al agua hirviendo. Ese choque térmico tan brusco suele hacer que la cáscara se rompa antes de tiempo. Es mejor sacarlos un rato antes para que estén a temperatura ambiente.
Segundo, el tiempo lo es todo. Para un huevo duro bien cuajado pero con la yema en su punto, diez minutos desde que el agua empieza a hervir con alegría son suficientes. Si los dejas más tiempo, la yema se vuelve arenosa y aparece ese borde grisáceo que no queremos.
En cuanto termine el tiempo, saca los huevos y ponlos enseguida en un cuenco con agua muy fría o hielo. Esto se llama cortar la cocción. Al enfriarlos de golpe, la clara se contrae un poco y se separa todavía más de la cáscara, lo que facilita el trabajo al pelarlos.
Con estos pasos, verás cómo pelar huevos deja de ser una tarea tediosa y se convierte en algo rápido y limpio. Al final, se trata de conocer un poco mejor cómo reacciona el alimento ante el calor para obtener siempre la mejor versión del producto.
Esperamos que este pequeño truco os facilite la vida en vuestras cocinas. Si tenéis algún otro método que os funcione siempre, estaremos encantados de que lo compartáis con nosotros.