Cómo calcular la edad de una gallina

A veces nos preguntamos por qué el ritmo de puesta de nuestras aves cambia o por qué actúan de forma distinta. Aunque es cierto que el ciclo de puesta suele durar entre 55 y 60 semanas, y que las pollitas empiezan a producir sobre las 20 semanas, aprender a identificar su edad es una herramienta muy útil para gestionar nuestras expectativas en el día a día.

Fíjate en su aspecto exterior

¿Tiene ya cresta? Si la respuesta es afirmativa, sabemos que estamos ante un animal de más de 3 u 8 semanas, según la genética de la raza. Pero ojo, si la cresta y las barbillas han perdido su color rojo intenso, están menos turgentes y se ven arrugadas, es muy probable que estemos ante un ejemplar de edad avanzada. Esto sucede debido a la menor actividad hormonal y la disminución de la circulación sanguínea periférica en las zonas sin plumas.

¿Cómo son sus patas? ¿Lucen amarillas, brillantes y lisas? ¿O son más bien grisáceas y están cubiertas por escamas? Las patas brillantes indican un buen metabolismo y una dieta equilibrada. La aparición de escamas engrosadas es frecuente en las gallinas con más años y, en ocasiones, facilita la proliferación de ácaros o problemas de pododermatitis al ser menos resistentes a la humedad del entorno.

¿Y las plumas? Un plumaje liso y brillante es sinónimo de juventud y buena salud. Si las plumas han perdido tersura, brillo o se ven abiertas y despeluchadas, nos indican un desgaste natural del tejido queratinizado o incluso una muda deficiente.

Desgaste de uñas y pico

Las uñas y el pico son indicadores objetivos del desgaste acumulado. Cuanto más largas y anchas sean las uñas, más edad tendrá nuestra ave. Es muy revelador fijarse en el espolón.

Con el paso del tiempo, esta estructura ósea se desgasta y se vuelve visiblemente más rugosa. Asimismo, el pico pierde su acabado pulido y muestra irregularidades en la queratina debido a la erosión mecánica constante durante el consumo de alimento o el escarbado en el terreno.

El comportamiento y rendimiento productivo

La frecuencia de puesta es un termómetro biológico preciso. Los ejemplares jóvenes mantienen un ritmo constante, mientras que las mayores disminuyen la cadencia debido a la senescencia ovárica. Notarás que el tamaño del huevo suele aumentar con la edad, aunque la integridad de la cáscara puede verse comprometida, presentando mayor frecuencia de deformidades o zonas debilitadas por una menor absorción de calcio.

Además, las aves de mayor edad presentan una conducta más estática. En el gallinero, la jerarquía social es un factor determinante, donde la experiencia influye en la toma de decisiones. Las gallinas dominantes, que suelen ser las de mayor edad, acceden primero a los recursos alimenticios y aseguran los espacios de descanso óptimos dentro de la estructura social del grupo.

Recuerda que la edad siempre es un rango aproximado. Observar estos detalles técnicos te permitirá gestionar mejor la reposición de tus aves y asegurar el bienestar del lote.

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