El sector agroalimentario aragonés suma un nuevo hito histórico en su trayectoria y se sitúa en lo más alto del podio nacional. La comunidad autónoma se ha convertido por primera vez en la principal productora de huevos de todo el país, logrando adelantar a Castilla-La Mancha y arrebatándole el liderazgo histórico que esta región ostentaba dentro de la avicultura de puesta, que es la rama de la ganadería centrada en la cría de aves para la obtención de huevos destinados al consumo.
Aragón toma la delantera a Castilla-La Mancha
Los datos del último ejercicio reflejan un volumen total de 235,7 millones de docenas producidas en tierras aragonesas. Esta cifra representa exactamente una quinta parte del total estatal, situando el porcentaje autonómico en el 20,7% del conjunto del país y permitiendo superar a Castilla-La Mancha, que se queda en la segunda posición con 234,5 millones de docenas. Para visualizar el volumen de actividad, las granjas de la región generan una media próxima a los ocho millones de unidades cada jornada, lo que equivale a unos 54 millones de huevos semanales y supera los 2.828 millones al año. Este volumen productivo permitiría abastecer sin problemas el consumo anual de cerca de 19 millones de ciudadanos.
Detrás de ambas comunidades se sitúan otros territorios con gran tradición en el sector, como Castilla y León con 166,5 millones de docenas y la Comunidad Valenciana con 124,9 millones. En total, estas cuatro regiones aglutinan casi el 67% de toda la producción del Estado español.
Factores del cambio
Este adelantamiento histórico se explica mediante un doble movimiento dentro del mercado nacional. Por un lado, la comunidad aragonesa incrementó su volumen en 14,5 millones de docenas en un solo ejercicio. Por otro lado, las principales regiones competidoras sufrieron contracciones notables en sus balances anuales a causa de complicaciones sanitarias de gran alcance.
El sector nacional en su conjunto experimentó un descenso generalizado del 2,6 por ciento, lastrado principalmente por la incidencia de la gripe aviar. Esta enfermedad infecciosa de carácter vírico afectó de forma severa a explotaciones de provincias como Valladolid o Toledo, obligando a las autoridades sanitarias al sacrificio preventivo de casi tres millones de aves en el conjunto del país para evitar contagios masivos.
Mientras tanto, Aragón logró mantener sus instalaciones al margen de los focos más agresivos del virus. No obstante, el Ministerio de Agricultura endureció los protocolos de bioseguridad, obligando al confinamiento temporal de las aves en explotaciones al aire libre y exigiendo la adopción de medidas estrictas de protección que se prolongaron hasta la primavera de 2026 para garantizar la sanidad animal y la seguridad alimentaria.
El peso del tejido empresarial en las provincias
La actividad avícola cuenta con un arraigo muy sólido en el territorio aragonés, que sumaba 9,6 millones de gallinas ponedoras repartidas entre sus tres provincias. La distribución provincial muestra a Zaragoza en cabeza con 5,89 millones de aves, seguida por Huesca con 2,36 millones y Teruel con 1,35 millones de ejemplares destinados a esta labor ganadera.
En cuanto a las instalaciones, las granjas equipadas con sistemas de jaulas siguen albergando el mayor número de animales con 4,24 millones de aves, lo que representa el 44,1 por ciento del total. A continuación se sitúan las aves criadas sueltas en gallinero con 3,19 millones de ejemplares, las explotaciones camperas que suman 2,04 millones de animales y las granjas ecológicas, que rondan las 139.000 gallinas.
La fortaleza económica de la región se apoya en un entramado empresarial muy competitivo. Compañías de referencia como el grupo zaragozano Granja Bailón lideran la exportación estatal y proyectan iniciativas de gran envergadura, como un macrocomplejo en la localidad turolense de El Pobo con más de dos millones de plazas. Asimismo, las tramitaciones publicadas recientemente en los boletines oficiales recogen ampliaciones en explotaciones de Ferreruela de Huerva, Cetina y Perales del Alfambra, impulsadas por firmas como Granja San Miguel o filiales vinculadas a Huevos Guillén, consolidando un tejido moderno y preparado para los retos futuros del mercado.